De estudiantes a consultores: lo que aprendimos formando talento en CRM con estudiantes universitarios

Santiago Avilés y Lucas Porras se acaban de graduar de Ingeniería de Sistemas. Y ya llevan 3 años y medio trabajando en proyectos reales de CRM.
Sí, son el meme del "recién graduado con años de experiencia". Pero en su caso es verdad.
Empezaron en el programa de masterclass y mentoría de Solvis Consulting. Luego pasaron a proyectos individuales, después a proyectos en equipo, luego a becarios y hoy son contratistas. Todo eso antes de graduarse.
En este episodio de Conversaciones de CRM hablaron de lo que significa pasar de estudiante a consultor. Han trabajado con clientes en varios países de Latinoamérica. Han tocado Salesforce, HubSpot, Zoho One, FormAssembly, Marketing Cloud, integraciones por API, analytics e inteligencia artificial.
Aquí van las lecciones que nos comparten en el Podcast de CRM.
Lección 1: Esto no es para todo el mundo
Estudiar y trabajar a la vez cuesta tiempo, vida social y disciplina. Lucas lo dijo sin filtro: "Esto no es para todo el mundo".
Santiago contó cómo lo manejó:
- Aprovechar los huecos entre clases para adelantar trabajo o estudio.
- Sacrificar algunas horas del fin de semana para ponerse al día.
- Aprender a manejar entregables con horarios que a veces eran flexibles y a veces no.
Al principio, los dos se quedaban trabajando los sábados porque querían aprender. Nadie los obligó.
La recompensa: se graduaron con trabajo, con conocimiento de varias plataformas y con una empresa que los vio crecer desde cero.
Lección 2: La teoría vs la práctica
En la universidad se sigue un paso a paso según la teoría y algo de practica con los laboratorios y ejercicios. Pero aca como becario es de frente al cliente, y siempre quedan cosas por fuera, y eso es la realidad de la práctica real.
Lucas lo vivió trabajando con un CMO en unos reportes y analytics del CRM. Fueron 3 o 4 reuniones por semana durante casi un mes. En cada reunión: "vamos a cambiar esto".
Lo que aprendió:
- Nunca vas a sacar los requerimientos perfectos. Y está bien.
- Los stakeholders reales no se parecen a los de una empresa ficticia en un proyecto de clase.
- La documentación real es mucho más compleja que la de la universidad.
Santiago, por su lado, ha validado pruebas con directores de distintas empresas. Sus Excel de 200 o 300 pruebas son lo que garantiza que se entregue algo que funciona.
Lección 3: Lo que aprendes depende de dónde vienes
Este programa con Solvis sirve para perfiles de marketing, ventas, servicio y desarrollo.
- Si vienes de marketing: aprendes a usar el CRM como una base de datos organizada que centraliza correos, campañas, WhatsApp y llamadas. Lección clave: la nomenclatura de campañas y la jerarquía de compañías (padre/hija). Conversión y ventas con métricas reales en el CRM.
- Si vienes de ventas o RevOps: aprendes a armar un pipeline bien estructurado: contacto → oportunidad → solicitud → documentos. Lección clave: no hacer cambios en producción.
- Si vienes de servicio al cliente: aprendes a trabajar knowledge base, tickets internos y tiempos de respuesta. Lección clave: quién escribe el contenido importa, y pedir evidencias acelera la solución.
- Si vienes de desarrollo: aprendes Apex, AMPscript, APIs REST y pruebas con Postman. Lección clave: primero entender el proceso, luego programar.
Dos frases que fueron "drop the mic":
- Santiago: el pecado número uno es hacer cambios en producción.
- Lucas: cuiden los emails. Son la llave principal del modelo de datos.
Y una más de Lucas sobre desarrollo: si entiendes el proceso, a veces descubres que dos contratos de API se pueden resolver con uno solo.
Lección 4: La IA es tan buena como tu CRM
Primero, las bases del CRM y luego IA. Pero hoy los dos usan IA. Y los dos llegaron a la misma conclusión:
- Datos sucios = IA confundida. Si un nombre entra como "40 signos de interrogación", el agente no sabe qué hacer.
- La IA no conoce tu proceso. Sabe lo general, pero no cómo funciona el pipeline de admisiones de esa universidad.
- La IA alucina. Santiago la usa para documentar pruebas a partir de historias de usuario bien escritas, pero siempre revisa el resultado.
- La IA consume mucho. Santiago investigó modelos y consumo de tokens, y se llevó sorpresas.
Lucas está trabajando en un agente que revisa la salud del CRM y manda alertas. Para él, ese es el primer agente que una empresa debería considerar.
Resumen: esto es sentido común. Buena documentación, un CRM saludable y alguien que monitoree. Si no, se te van los tokens, los APIs y el presupuesto.
Lección 5: Piensa en ecosistema, no en herramienta
Un CRM nunca vive solo. Un formulario llena datos, esos datos alimentan otro proceso, y ese proceso toca marketing, ventas, admisiones o facturación.
Santiago lo describió bien: en un momento tenía dos clientes con dos CRM distintos. En uno eran deals, en el otro oportunidades.
Bienvenido a la vida real. Hay empresas con dos CRM, y hemos visto hasta tres.
En el día a día se han topado con cosas que ningún curso enseña:
- Conectar Zapier para llevar leads de Facebook a Salesforce.
- Capturar UTMs en un formulario para que lleguen al CRM y a Google Analytics.
- Saltar a Zoho Analytics, Tableau o Power BI cuando los reportes del CRM se quedan cortos.
- Evitar que una integración por API se coma los límites de ambos sistemas.
¿Y las certificaciones? Los dos las están sacando. Pero coinciden: el curso es la base y el complemento. En el curso creas un campo y ya. Con el cliente, tienes que pensar cómo se va a poblar y para qué.
Lección 6: Empezar temprano te ayuda a encontrar tu norte
Los mentores hacen la diferencia. Santiago y Lucas destacaron al equipo de Solvis, en su mayoría mujeres, que les enseñó día a día: desarrollo, organización del CRM, documentación, y hasta cómo negociar un plazo extra con el cliente.
Santiago lo puso en perspectiva: sacar 22 años de experiencia de una mentora en 3 años es imposible. Pero se aprende lo más que se pueda, cada día.
Los dos llegaron pensando lo mismo: "yo quiero programar, y esto del CRM es drag and drop". Salieron pensando otra cosa:
- Lucas: el CRM puede ser más complejo que programar, porque cada empresa es un mundo. Mismo sector, procesos diferentes.
- Santiago: estudió sistemas para hacer soluciones a la medida. Eso es justo lo que hace hoy, pero en CRM. Y no quiere encasillarse en una sola plataforma.
Como los atletas. El que quiere ser futbolista o nadador empieza desde chiquito a desarrollar sus destrezas. Aquí pasa igual. Y ya se nota. Hoy me levantan la mano: "Jesús, eso no está en el alcance". "Jesús, veo un riesgo en ese entregable". "Jesús, esto se puede hacer mejor". Eso es pensar como consultor.
La complejidad del CRM y la falta de recursos
El CRM es complicado porque las empresas son complicadas. Tienen islas, archipiélagos y continentes que no se hablan. Por eso necesitamos gente que entienda el negocio y las herramienta.
Santiago y Lucas lo resumieron en dos ideas: conocimiento y arriésgate a aprender. Al principio es difícil. Después se va poniendo más fácil.
Lo que viene: vamos a arrancar un programa de masterclass, mentoría y becarios con una universidad en Puerto Rico. Pendiente a las redes sociales de Solvis.
Si te identificas con esta historia:
- Estudiante: búscame (Jesús Hoyos) en LinkedIn y conversemos.
- Universidad: si quieres algo así para 2027, sentémonos a hablar. Para este año ya estamos a full.
- Empresa: si tienes talento recién graduado o un programa de becarios, también podemos explorar cómo sumarte.
El episodio completo de Conversaciones de CRM con Santiago Avilés y Lucas Porras ya está disponible.

